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Podemos decir que la existencia de Nennolina Meo puede contenerse en dos grandes palabras que marcan el inicio de la Constitución Pastoral del Consejo Vaticano II: "Gaudium et Spes - Júbilo y Esperanza". El Señor que dona la santidad a los hombres, quizo exprimir claramente, en la vida de la pequeña Nennolina, éste mensaje para nosotros, que vivimos en un siglo rico de recursos materiales pero pobre de júbilo y esperanza.
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| La lampada e
il giglio |
+ AGOSTINO SUPERBO, Arzobispo de Potenza
Narrar la historia de una niña que vivió solo hasta la edad de 6 años y medio parece fácil y sobretodo breve. Luego se descubre que la existencia de algunas personas no se mide solo por los años que vivió sino por la importancia y la densidad de los eventos que la caracterizaron.
Nennolina pertenece a esta categoría’ de personas extraordinarias.
Las huellas que nos ha dejado son profundas y evidentes, así como lo son los signos que las representan en las pàginas de sus cartas.
A estas cartas Jesús ha respondido y continúa respondiendo hoy, manteniendo vivo el recuerdo de Nennolina, de su mensaje de amor que exprime acogimiento y devociòn, un mensaje absoluto, extremo y total.
Esta correspondencia’ refleja el tono de un diálogo místico, alrededor del cuál la Gracia de Dios construye la imagen de un testigo de nuestro tiempo. Por esto Nennolina es un modelo de santidad, un ejemplo para todos, una pequeña amiga que espera una respuesta de fe en cada uno de nosotros.
Es hermoso ver el mundo con los ojos simples’ de una niña y comprometernos para mejorarlo con nuestra presencia empezando desde este momento.
En este percurso expositivo, Nennolina nos habla de ella y se deja conocer, a través de su familia, de sus fotos, de sus objetos más cercanos, que se vuelven un símbolo de la testimonianza de quién la conoció.
A nosotros nos pide solamente de escuchar atentamente.
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