:: Home page       Seccionas principales: BIOGRAFÍA | LAS FOTOS | LAS CARTAS | LUGARES | ASOCIACIÓN | EVENTOS
 

 

  La vida de Antonietta Meo

"Antonietta y Jesús": el Calvario y la Cruz

«Querido Jesús eucaristía, estoy tan, pero tan contenta que tu hayas venido a mi corazón. No te vayas más de mi corazòn, quédate siempre, siempre conmigo. Jesús yo te amo tanto, me quiero abandonar en tus brazos y haz de mí lo que tú quieras».
El 25 de abril de 1936, a Antonietta le viene amputada la pierna izquierda, inicia su Via Crucis, pero también su extraordinaria experiencia de Dios.
El golpe fue tremendo sea para sus padres que para ella. Superado el primer período, a pesar de la operación, continúa su vida de siempre, se pondrá un tutor ortopédico, que le permitirá moverse, jugar y arrodillarse para rezar.
La niña aceptó esta minusvalía regalando su “piernita’ a Jesús y consolando después a su papá con esta carta del 4 de noviembre de 1936: «Estoy muy contenta que Jesús me haya mandado esta desdicha , así soy su predilecta».
Sus padres decidieron anticipar la fecha de la primera comunión y así, por las noches, la mamá inicia e enseñarle el catequismo.
Es desde ese momento que Antonietta comienza, primero a dictar a la mamá y a la hermana más grande y luego a escribir sus cartas. Cada noche las pondrá al pié de una pequeña estatua del Niño Jesús a los piés de su cama, «para que Él de noche viniera a leerlas».
La primera carta tiene fecha del 15 de setiembre de 1936: « Querido Jesús, hoy voy a ir a pasear, voy donde mis monjas y les digo que quiero hacer la primera comunión en Navidad. Jesús ven pronto a mi corazón que así te abrazaré fuerte fuerte y te besaré. Oh Jesús, quiero que te quedes siempre en mi corazón». Y después de unos días: « Querido Jesùs, yo te quiero tanto, te lo quiero repetir que te quiero tanto. Yo te doy mi corazón. Querida Virgensita, tú eres tan buena, toma mi corazón y llévaselo a Jesús». A penas Nennolina aprende a utilizar el lápicero, frecuentando el primer año de la escuela primaria, quizo poner como firma: “Antonietta y Jesús’.
« Mi querido Jesús, hoy he aprendido a hacer la “O’, así que pronto te escribiré yo sola». La escritura y los errores presentes en las cartas son aquellos de quién ha aprendido desde hace poco a usar el lápicero.

Antonietta se dirige a Jesús y a María con ternura confidencial. Sus cartas terminarán siempre con abrazos, caricias y besos dirigidos a sus destinatarios celestes. Y de esta tierna intimidad son testigos también las monjas, cuando muchas veces antes de salir de la iglesia, observaron a la niña, acercándose al sagrario exclamar: Jesús ven a jugar conmigo!».

Pero había algo que verdaderamente era poco común en una niña de cinco años: «Mi buen Jesús, dame las almas, dame tantas, te lo pido con placer, te lo pido para que tú hagas que se vuelvan buenas y que puedan venir contigo al Paraíso». Y esto Antonietta lo repetirá muchisimas veces.

  ^ Vuelve arriba
Crediti ©2004, tutti i diritti riservati. Informaciones de servicio